lunes, 23 de julio de 2018

domingo, 1 de julio de 2018

Baddha konasana

Baddha konasana - postura del zapatero.
Especial para el embarazo, esta postura abre las caderas y prepara la zona para el trabajo de parto. Hacerla periódicamente es lo ideal para esta etapa.
Ademas:
👉estimula los organos abdominales 👉mejora la circulación de las piernas
Usar una manta para elevar la pelvis puede ser de ayuda para ganar flexibilidad. Buscar avanzar en la postura pero nunca forzar. No deben doler las rodillas.

Chaturanga dandasana.

Variantes de chaturanga dandasana.
Efectos (según B K S Iyengar):
La postura fortalece los brazos, y las muñecas desarrollan movilidad y potencia. Asimismo, contrae y tonifica los órganos abdominales.
Para comprender mejor ésta asana debemos aprender correctamente el saludo al sol: Surya Namaskar A y Surya Namaskar B.

martes, 1 de mayo de 2018

Semana Mundial del Parto Respetado 2018


¿Qué significa tener un parto respetado?


La semana del parto respetado se viene celebrando en distintos países desde el 2004, por iniciativa de la Asociación Francesa por el Parto Respetado. 
En Latinoamérica el movimiento de parto respetado es llevado adelante por La Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento (RELACAHUPAN) es un conjunto de redes nacionales, agrupaciones y personas que propone mejorar la vivencia del parto y la forma de nacer. 
Esta red esta representada en Argentina por la ONG Dando a Luz
Dentro de estas concepciones existe una gama muy amplia de temáticas a desarrollar, y en este sentido cada año la SMAR tiene el acento puesto en un tema diferente. En 2004, el eje fue la episiotomía, en 2005 las posiciones para parir, en 2006 el tiempo para nacer y el año pasado fue el entorno amoroso durante el parto. 
Este año el énfasis será visualizar la inutilidad de la separación del bebé de su madre y padre luego del nacimiento.
Todas las actividades que se realizan en el marco de la SMAR están vinculadas a la concientización acerca de los derechos de las mujeres a la hora de dar a luz, y la importancia de garantizar nacimientos seguros, naturales y durante los cuales la madre goce de absoluta libertad. El parto respetado es un parto donde la prioridad es la libertad de movimiento y postura, respetando la fisiología femenina dando el tiempo que necesite para el nacimiento.
Cuando hablamos de humanizar estamos hablando de la necesidad de devolverle al nacimiento su verdadero sentido, protagonizado por la mujer que pare, el hijo/a que nace y el hombre que acompaña, respetando los tiempos de la naturaleza que son distintos en cada mujer, y cuando los verdaderos protagonistas viven este momento con la entrega que se requiere, la intervención de las/os profesionales, será sólo de acompañar sin intervenir.
Dar a Luz plenamente es posible si le devolvemos a la mujer la seguridad perdida, preparándola para un nacimiento en un lugar que ella escoja y que le de seguridad, rodeándola de un ambiente cálido, acompañada por las personas que forman su núcleo de amor y amistad y dejándola asumir la tarea de acuerdo a sus creencias y necesidades.
La institucionalización de los partos ha hecho que se sistematicen una serie de controles y procedimientos sobre la mujer y el bebé sin evaluar el estado de salud de cada individuo y sus necesidades particulares, transformándose en rutinas; que suelen ser molestas, dolorosas y potencialmente riesgosas aplicándose sin justificación científica por costumbre del equipo de salud o que sigue pautadas que no han sido revisadas y actualizadas.
El proceso del trabajo de parto y nacimiento es diferente en cada mujer y cada bebé, es diferente en los aspectos tanto físicos como emocionales, diferente en su desarrollo temporal. Es necesario respetar el tiempo que cada mujer y cada bebé necesita para parir y nacer.

Tomado de la Red Latinoamericana para la Humanización del Parto y el Nacimiento.

martes, 30 de enero de 2018

El puerperio nos sorprende

Cambios psicológicos que no esperamos con la maternidad: el puerperio nos sorprende


Nos preparamos para muchos cambios ante la llegada de un bebé pero hay un aspecto menos previsto de la maternidad: el puerperio. Los cambios implicados en la elaboración que implica el pasaje a la maternidad, el puerperio es la parte que trae consigo más temores y a veces miedos muy intensos.

Sobre muchas de las cosas con las que nos encontraremos al comenzar a transitar éste nuevo camino, ya teníamos alguna idea o creíamos tenerla. Pero luego, frente a un recién nacido real y todos los cambios en nuestra vida cotidiana, todo se ve diferente.

En mi consulta psicológica, he visto muchas parejas de padres recientes, que se sienten solos o que sólo a ellos les toca vivir una serie de altibajos desconcertantes. Sin embargo, son propios de la transición a la maternidad/ paternidad. De ahí la importancia de poner en conocimiento a los padres de algunos cambios psicológicos que están implicados en éste proceso. Éstos cambios, por lo general, comienzan a presentarse en el embarazo y después del nacimiento. Son producto de las llamadas crisis evolutivas.

El hecho de que la transformación biológica ocurra en el cuerpo de la mujer tanto en el embarazo como en el parto, posparto y la lactancia, centra como primordial la relación madre-hijo. De ella depende la subsistencia del nuevo ser y éste aspecto suele implicar procesos más complejos que los vividos por el padre y que sean las madres, por tanto, las figuras predominantes en ésta temática. Por éste motivo, me centraré especialmente en la maternidad por más que se trate de la «pareja parental».

Con la nueva maternidad, el puerperio se hace sentir de forma insospechada. Además de cuestiones sencillas para aprender a manejarse en aspectos del cuidado infantil, existen una serie de temores psicológicos propios de la nueva etapa evolutiva. Son temores que cuesta comprender cuando están ocurriendo. Habitualmente, en poco tiempo nos habremos hecho con los cambios y podremos disfrutar de ésta etapa más relajadas y con más confianza en nosotras mismas.
Temores habituales ante la maternidad:
Temor a no poder hacerlo bien

Por unos meses, especialmente el primero, puede que nos haga sentir agobiadas hasta que aprendamos a manejarnos mejor con las distintas situaciones, que el bebé duerma toda la noche, que va aumentando de peso, etc. Por debajo de todo ésto, lo que ocurre es que finalmente comprendemos un poco mejor lo que implica transformarse en madre. Hemos asumido una gran responsabilidad con otro ser humano que dependerá de nosotras. Esto despierta el gran temor de si seremos capaces de hacer las cosas tan bien como para que la vida de éste nuevo ser se desarrolle felizmente.
Seremos madres toda la vida pase lo que pase y las 24 horas del día.

También descubriremos que tener ratos para nosotras mismas ya no resulta tan sencillo, por un tiempo necesitaremos elegir entre ¿me ducho o duermo? mientras duerme el/la bebé. O que ya no podremos ni ir al baño sin estar con la puerta abierta cuando estemos solas… Nuestras expectativas y prioridades cambiarán mientras que las necesidades del pequeño/a irán por delante. Durante un tiempo, dejaremos de plantearnos leer un libro y agradeceremos que una película se pueda retroceder. Conviene intentar tener presente que la paciencia y el humor son grandes aliados, es algo pasajero.

Aprender a descifrar las demandas constantes del nuevo integrante y cómo satisfacerlas, llevará un tiempo. A su vez, el tiempo variará según cada bebé y cada mamá, así como de cada entorno. Aunque nos pueda resultar agotador y a veces desesperante, lo cierto es que pronto nos iremos haciendo con el tema. Iremos descubriendo lo que nos trata de comunicar cuando llora y que ésta es la única vía que tiene para hacernos saber que algo le está pasando. Antes o después, la comunicación será más sencilla. Saber que no comprender todo inmediatamente, no implica que seamos malas madres, facilitará la comunicación.

Los bebés necesitan sentirse acompañados, se asustan mucho y a ellos el cambio en su forma de vida, también les cuesta adaptarse. Para éstas cosas es bueno tener presente que no hay nada tan beneficioso para ellos como el piel con piel. Y resulta muy positivo para ambas partes. Los bebés necesitan volver a escuchar el corazón de su mamá, oler su piel y sentir que está cerca.
Comprender que dejamos atrás nuestro lugar de hijas e hijos

El cambio de rol* que implica el pasaje a la maternidad requiere ciertos ajustes. Por ejemplo, durante el embarazo los cambios pasaban por la mamá, sobre cómo estaba, cómo se sentía, etc.. Durante los meses del embarazo se han sentido especiales y el centro de atención. Después del parto en cambio, el recién llegado acaparará toda la atención del entorno. Es un hecho que puede provocar que muchas madres se sientan relegadas e incluso obviadas. Son sentimientos normales y pasajeros al producirse el pasaje para asumir su nuevo lugar, su nuevo status*. Luego, se podrá vivir con orgullo cada aspecto de nuestro hijo/a y se irá abriendo el camino de las vivencias maternales. En síntesis, al asumirnos madres, iremos poniendo al niño por delante nuestro.
Miedo a transformarnos en nuestra madre o padre.

Durante la preparación que implica la nueva maternidad, el puerperio es el menos esperado. Frente a la nueva realidad, solas junto a ese pequeño ser, nos vemos «madres», lo que remite a nuestra madre. La paternidad tiene el curioso poder de despertar muchos sentimientos y experiencias de nuestra infancia. Tanto para la nueva madre como para el padre. Según hayan sido las respectivas vivencias con las figuras parentales durante el desarrollo, puede despertarse el temor de «ser ellos» o cómo ellos. En ocasiones, ese temor, puede provocar diferentes grados de malestar o angustia. A medida que vayamos comprendiendo que el cambio de status no implica repetición, iremos forjando nuestra propia modalidad parental. Es verdad que cometeremos aciertos y errores, pero serán «nuestros». Entonces, la transición será más sencilla.

La transición también la viven los abuelos

Éste aspecto suele ser más notable para la relación entre mujeres ya que están culturalmente más vinculadas a la crianza. Resulta positivo recordar, que para quienes se transforman en abuelas, también implica un cambio de status y rol. Ellas también deberán aprender. Acostumbradas a criar a sus hijos, a velar por ellos, ahora deben apartarse. Deberán dejar espacio para que surja esta nueva madre, respetar sus decisiones y formas de resolver la nueva relación familiar. Además, tratar de no dar consejos que no fueron pedidos y brindar la mayor ayuda posible. Por otra parte, será un momento muy propicio para intentar subsanar aspectos del pasado en la relación madre-hija. Será una gran oportunidad de brindar apoyo, ayuda y cariño. Es importante porque es un momento en que las nuevas madres se sienten muy vulnerables y confundidas.

Por último, hay que recordar que TODAS las mamás pasan en mayor o menor medidas por éstos temores.

Definiciones:

*Status: Se refiere al lugar que ocupa una persona en un grupo. Una persona puede tener diferentes status, por ejemplo: padre de familia, empleado, etc,

*Rol: Se trata del comportamiento esperado de acuerdo al status que ocupa dentro del grupo.

Nota extraída de 
https://www.espacioperinatal.com/
Por Liliana M. Lund

lunes, 4 de diciembre de 2017

Una actividad para percibir la relacion entre la boca y el suelo pelvico


En posición acostada, dirigí la atención al espacio por donde va a pasar el bebe.

-Abrí la boca, sacá la lengua y llevá la punta de ésta al medio del labio superior. Cerrá y repetí el ejercicio cinco veces. Cada vez que realices el movimiento con la lengua, dirigí tu atención al espacio inferior.
-Luego, realizá los mismos movimientos, cinco veces, llevando la punta de la lengua al medio del labio inferior.
-A continuación, cinco veces a cada comisura de la boca. La lengua siempre toca el labio por fuera.
¿Lo hiciste observando siempre el suelo pélvico?

Percepción

Realizá el mismo ejercicio, con la siguiente variante:

-al colocar la lengua en el labio superior, llevá el pubis en dirección al techo.
-Al realizar los movimientos en el labio inferior, el cóccix va en dirección al suelo.
-Cuando va a las comisuras, llevar el isquión hacia el mismo lado de la comisura. Hacé el ejercicio cinco veces por cada posición.
-Al terminar, dirigí la atención al espacio interno que va desde la cavidad bucal a la pélvica y emití cinco O sin sonido, cinco O suaves y cinco O fuertes.

Percepción

-¿Qué relación percibís entre la cavidad bucal y la pélvica? ¿Qué ocurre en el espacio inferior al trabajar la cavidad bucal?
-¿Cuál es la conciencia que tenés de ese espacio? ¿Cuál es el comportamiento del bebé?

Extracto del libro: Método Frida Kaplan, Embarazo y Nacimiento Eutónico

Clases regulares Yoga y Eutonía // Chascomús

Clases de Yoga y Eutonía Espacio Reverdeser - Chascomús ¿Cómo son las clases? La primera parte de la clase está enfocada en una propuesta de...